Natalia Evangelista

“El Yoga es la oportunidad perfecta para ser curioso sobre quien eres”

Soy Natalia, mamá de Gala, una niña de pura luz.

Cuando el Yoga llegó a mi vida, esta cambió para bien y ya nada volvió a ser igual. Mi interés para acercarme al Yoga empezó desde un enfoque filosófico, para dar respuestas a mis preguntas internas. Enseguida me quedé sorprendida de los beneficios que me estaba aportando, tanto a nivel físico, como a nivel emocional: la regularización del sistema digestivo, el apetito y el sueño cambiaron. Me sentía feliz sin una razón aparente.

Considero el Yoga como una especie de romance conmigo misma; tiene sus etapas, todas ellas muy distintas, cada una me ha dado las herramientas para conocerme mejor. Y como en cada romance, llega un momento que sientes la necesidad de dar un paso más y

estás preparado para el compromiso. Empecé la Formación de Ashtanga Yoga y desde entonces no he parado de formarme y profundizar en mi práctica.

Veo el Yoga como una luz que, una vez encendida, ya no se apaga. Cuanto más se practique, más brillará.